¿Humedades en casa? Acaba para siempre con el problema

Los problemas de humedades en la vivienda y en zonas comunes no sólo generan defectos indeseados en lo estético, sino que puede conllevar también problemas de salud. Existen varias formas en que esta patología puede afectar a las paredes del hogar, garaje, sótano o terrazas: moho, hongos, ambiente húmedo, condensación, muros degradados, desprendimiento de la pintura, revestimientos desconchados y eflorescencias de sales…. etc .

BdB y Saint-Gobain Weber apuestan por soluciones constructivas que son eficaces contra los problemas que suelen ser más habituales en viviendas y edificios.

La gama de morteros desarrollada por Weber cubre las necesidades tanto en la prevención de humedades, como en el tratamiento posterior una vez éstas ya han aparecido.

Un buen diagnostico para elegir la solución adecuada:

La selección de la solución a la hora de tratar un problema de humedades debe basarse en los siguientes criterios:

  • ¿Dónde está localizado el problema en el edificio?: fachada, planta baja, sótano enterrado, terraza…
  • Tipo de soporte: ladrillo, hormigón, revoco…
  • Tipo de problema: filtración, condensación, remonte capilar…

¿Qué tipos de humedades existen y por qué aparecen?:

  • Humedad por capilaridad: es el tipo de humedad que suele aparecer en  interiores o exteriores cuando los materiales utilizados para la      construcción absorben el agua del terreno a través de la cimentación. Esta humedad asciende por los poros del material, funcionan como tubos capilares,  absorbiendo la humedad, al estar en contacto con el terreno.
  • Humedad por filtración: esa patología nace en interiores, en cualquier zona  de la vivienda, a causa de la penetración de agua a través de fachadas, muros o tejados; habitualmente cuando la impermeabilización no funciona  correctamente. El agua suele introducirse en el soporte mediante fisuras,  grietas o materiales porosos.
  • Humedad por condensación: Se produce en interiores a causa del contacto de vapor de agua con una superficie fría o por concentración excesiva del      mismo en el ambiente. Por lo general es un fenómeno que se da en invierno, debido al contraste de temperaturas y aparece con mayor frecuencia en baños y cocinas  por la facilidad con que se genera vapor en estas estancias.

 

Controlar una humedad elevada a través de un buen aislamiento permite:

  • Preservar y proteger su medio ambiente contra la proliferación de microorganismos y gérmenes.
  • Ahorrar en calefacción porque un hogar bien aislado puede llegar a  ahorrar entre un 20 y un 40% de su consumo energético, respecto a uno que no lo está.
  • Confort térmico mejorando su bienestar alcanzando la  “zona de confort”.

Descárgate el Folleto soluciones de tratamiento y prevención de humedades

 

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